{"id":146,"date":"2020-04-11T09:51:25","date_gmt":"2020-04-11T15:51:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.casatecmilco.org\/incendiareloceano\/?p=146"},"modified":"2020-04-11T15:52:36","modified_gmt":"2020-04-11T21:52:36","slug":"3-editorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casatecmilco.org\/incendiareloceano\/2020\/04\/11\/3-editorial\/","title":{"rendered":"#3 &#8211; Editorial"},"content":{"rendered":"<p>La memoria colectiva existe desde que existe la humanidad. Es la madre de nuestras identidades, tejedora del sentido colectivo. La memoria, por tanto, es la primera piedra que sostiene la cultura, eso que nos hace ser de cierta manera y que explica el origen de las cosas, el por qu\u00e9 del movimiento y distingue lo posible de lo imposible.<\/p>\n<p>En nuestra cotidianidad est\u00e1n presentes estos sentidos, que a veces sostienen las cosas como est\u00e1n. Entonces aquella memoria colectiva se hace rutina, se congela y se institucionaliza. Nos roban el pasado y se lo apropian quienes nos someten. Sin embargo, pervive -como si fuese un objeto sagrado que conservamos en secreto- un susurro que nos recuerda el pasado rebelde y que, poco a poco o poco a mucho, nos empuja a cuestionarnos aquello que ha quedado cristalizado: lo \u00fanico posible, \u201clo que nos toc\u00f3 en suerte\u201d.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Y ah\u00ed, cuando la existencia llega al l\u00edmite, es cuando aparece la otra cara del sentido de nuestra vida. En ese momento \u201cla comunidad se encuentra obligada a tomar una decisi\u00f3n radical acerca de la forma de sociabilidad, de su mantenimiento o su transformaci\u00f3n. Revoluci\u00f3n o barbarie: salto al perfeccionamiento o ca\u00edda en la regresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>No podemos predecir la llegada de esos momentos al l\u00edmite, pero s\u00ed podemos preservar la memoria rebelde que nos habla de ese momento de refundaci\u00f3n para devolverle a los personajes- que los libros de textos y los discursos de los gobernantes edulcoran o silencian- su verdadera radicalidad. Y apropiarnos de sus gestas como si fueran nuestras, convertirnos en sus justicieros e imaginar, revivir, reinventar el momento sagrado de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con ese objetivo, nos proponemos volver a escribir sobre Emiliano Zapata y el Ej\u00e9rcito Libertador del Sur disputando al Estado sus interpretaciones en \u201cEl a\u00f1o del Caudillo del Sur\u201d (a cien a\u00f1os de su asesinato). Exponer su principal programa, dar a conocer las leyes que rigieron el control del territorio morelense entre 1915 y 1918 y cuestionar el discurso oficial que a\u00fan hoy subestima la capacidad organizativa de los pueblos campesinos, que niega el car\u00e1cter de liberaci\u00f3n nacional que propon\u00eda el zapatismo y que incorpora en el pante\u00f3n estatal a Zapata y a Venustiano Carranza como parte de una misma revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La memoria colectiva existe desde que existe la humanidad. Es la madre de nuestras identidades, tejedora del sentido colectivo. 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